Supongo que aquello de decidir pensar por sí mismo es una virtud y que además debo haberme equivocado muchas veces, pero ese es el proceso de pensamiento, una evolución y un ensayo y error. Esta semana escuché a alguien decir que los griegos no se saludaban y la intuición no me dejó creer en tal patraña. Los griegos saludaban, como no, y quien dijo tal anda muy mal en no procesar los modelos sociales, pero ¿cuándo inició el humano su saludo? ¿qué significa el saludo? ¿por qué nos saludamos? Despacio mis bravos amigos. El saludo puede verse en la naturaleza en los comportamientos animales y, por tanto, me atrevo a predecir que ya en el homínido era una tradición. En las especies superiores, existen formas de demostrar sumisión -es la única forma de comunicación que interesa a este tema- Los animales pueden mostrar diferentes formas de comunicar su estatus social. Una termita, una hormiga o una abeja lo harán por feromonas y por ellas reconocerán a su reina y a sus cofrades y el sólo hecho de reconocer a la reina ya implica un reconocer estatus y un comportamiento acorde a él. Las aves tienen una manera de hacer lo mismo, pero, hablemos de mamíferos superiores y en ellos hallamos a los leones que rugen y pelean y son reconocidos por otros machos, los más jóvenes esperarán su momento para retarlo y mientras tanto su comportamiento será de "sumisión" y los demás que, esperamos ya hayan sido vencidos, no rondarán por los alrededores para mostrar la "cola entre las patas". Entre los primates los chimpancés ponen una cara determinada que indica sumisión e incluso entre los chimpancés de Ngogo producen un sonido ululante al aproximarse a un macho superior y toda mi fuerza la he puesto en pensar que tales ritos de sumisión, dieron origen a un primitivo saludo y que el homo sapiens no escapó a tal necesidad social de ritualizar la superioridad. Un gruñido que se volvió un movimiento de la cabeza, un tocarse los hombros o palmearse, un bajar la vista frente al hombre indicado por tal superioridad. El saludo actual desciende en línea directa de aquellos de sumisión. Puede pensarse que tal saludo podría provenir más de la necesidad de reconocer a un individuo como perteneciente a un grupo, como vemos en las actuales tribus urbanas, que adoptan un saludo que les reconoce y afianza en sus posiciones y no me atrevo a convenir lo contrario a no ser que se me permita pensar que aparte del reconocimiento y con él, el individuo saluda: "Hola, soy de la tribu y soy el macho 12" es decir, que la una implica la otra y el grado de importancia en ambas es irrelevante para este manuscrito. Haya nacido como una manera de reconocer a un individuo como de la tribu o como grado de dominio sobre los demás, debió estar más que listo cuando el hombre se "organizó" unos 10000 años atrás y aún cuando empezó a socializar y moverse en pequeños grupos por el norte de Africa y aún más atrás cuando desarrolló algún tipo de lenguaje hablado y aún más allá cuando desocupó sus manos. Remóntase pues el saludo a una necesidad intraespecial y para reconocerle del grupo, ya para saber su estatus y tal rito llega a nuestros días convertido en un saludo de manos o en unas palabras relacionadas al bienestar y a la religión. No es raro que dos de los saludos más comunes: abrazarse y dar la mano lleven consigo aparejado el mostrar que no se empuñan armas y que el gesto de saludar bajando la cabeza se haya convertido en un empujar el mentón hacía adelante, que es el mismo gesto que empleamos para mostrar nuestra superioridad: Llegue a un sitio con el mentón bastante adelante y compárelo con la misma situación al revés, es decir, el mentón casi pegado al pecho. Hay quien ha dicho que la mano en la frente o quitarse el sombrero es inclinar la cabeza y por tal es muestra de respeto y sumisión. Un buen lector de gestos puede decir mucho de los saludos actuales, incluso siendo todos de mano. La proximidad con la que tal saludo puede darse también es una señal y es justo lo que nos confirma que es el estatus y la pertenencia a un grupo lo que obligó al saludo. Un beso, un ofrecer sexo -aunque se diga que es un modelo de apaciguamiento- un abrazo, un palmeo, un inclinar o empujar la cabeza es tan antiguo como el hombre mismo y aún más allá y su aparición está ligada a la evolución misma, aunque aún hoy se busquen más nuevas formas de mostrar sometimiento y más nuevas formas de mostrar la pertenencia a un grupo o tribu. Y ¿qué es el saludo hoy? Una muestra de respeto y un reconocer al otro, como perteneciente a nuestro entorno.