La
hembra alfa: si asumimos una sociedad en matriarcado, podremos
observar el terrible parecido entre cada especie subyacente en la misma manada.
Fíjense en la comunidad de los elefantes hembras o de las hienas manchadas,
cada papel está bien representado. En sociedades heterogéneas, la hembra alfa
es la hembra principal del macho alfa, nos referimos a la hembra más importante
y que se da ese nivel para no disonar. En general suma bastante en la toma de
decisiones del macho alfa, pero no deja de ser un asunto secundario que se
resuelve fácilmente por la vía del poder absoluto que confiere el ser macho
alfa –siempre y cuando se pueda proteger y mantener- la hembra alfa, trata de
sobresalir en otras áreas, vestidos, belleza, exhibición de confianza y poder amparada
por la supremacía que le confiere el compañero. es definitivamente un espejo del macho alfa en las sociedades de hembras.
La
hembra beta: similarmente es la hembra más cercana a la hembra
beta y decide sobre su comportamiento, aunque en este caso, su línea de
seguimiento y poder, es la de ocupar el puesto de la hembra alfa; no
necesariamente hay una relación consciente de su deseo, pero en su más oscura
intimidad, la hembra alfa es su destino y el macho alfa su misión. No es de
extrañar que copie características de la hembra alfa que sigue. Desde el color
del cabello hasta los zapatos o gustos estéticos.
La
hembra furtiva: de nuevo, la similitud es clara, es la que ocupa los
puestos inferiores, pero a base de mentiras y de apariencia, engaña a los
posibles pretendientes y logra una buena porción, porque los machos alfa son
fácilmente engañados en su postura de reyes del harén. ¿Y de los otros machos?
el sólo deseo de ocupar el puesto privilegiado de alfas, les hace caer
repetidamente en el error de la hembra furtiva, que, técnicamente, no es un
error sino por su lugar en la manada.
La
hembra subordinada: de estas hay cientos y esperan a que aparezca el
macho alfa, ficticio, furtivo o solitario y las haga sentir en posición de
hembras alfa -la versión sarcástica del príncipe azul- no saltan a la arena por
temor, pero, los machos en su afán de aparentar ser alfas, ocupan sus
expectativas y ellas no sienten demasiada presión social para evitar ese
peldaño que ven tan desesperadamente solicitado.
La
hembra independiente: la postura es igual y sin cambio alguno, se trata de
la hembra que no requiere de una manada para su validación y en su
independencia puede adherirse a una manada sucedánea hasta que sienta amenazada
su capacidad de decisión y busque otra manada o se retire. Como en el macho,
por si sola es la manada y ocupa todos los cargos sin conflicto.
La
hembra escondida: existe y es, en apariencia una hembra subordinada,
pero emplea sus atributos y experiencia para influir en la toma de decisiones y
llevar la balanza a favor de sus requisitos. De igual manera es difícil
localizarla, pues maneja un bajo perfil para evitar las confrontaciones que
podría generar su aparición directa.
La hembra súper alfa: Ya está determinado: En una
reunión de hembras alfa, la súper alfa es la que después de las agresiones o
exhibiciones de fuerza y dominio correspondiente, asume el papel de hembra
alfa. Curiosamente se me ocurre que las hembras alfa no son tan agresivas y
soportan más fácilmente la presencia de otras hembras alfa, aunque estas cosas
generan conflictos constantes si no asume el control una hembra súper alfa.
El
hijo alfa: lo que todo padre niega es que quiere más a un hijo que a otro, es
estúpido aceptar que se quiere más a un hijo que a otro, pero la verdad es
clara, aunque a algún equitativo padre le parezca que la cosa es venganza o que
en mi niñez hubo desplazamiento de afectos. A decir verdad, si lo hubo, pero la
verdad sigue esperando; el hijo alfa existe y es al que los padres tratan de
sacar adelante ofreciéndole mayor tipo y cantidad de oportunidades, en general
es el hijo mayor o primogénito, y es el que, por obvias razones, recibe mayor
atención. Frente a la expectativa del primer hijo y la estrategia de la hormiga
roja, sacar adelante la cría, para que la cría continúe con la crianza o para
que ayude con la crianza. En general el hijo alfa es el bienvenido, en caso de
que el primogénito no haya estado planeado o no sea aceptado. En este caso, no
quiere decir que sea el dominante o quien mejor se comporta con las damas,
simplemente es el afortunado o desafortunado con más posibilidades y con más
carga, que es la que los padres improntan como regla para las mismas
oportunidades.
El
hijo beta: segundo en la línea, pero no de mando sino de atención por parte de los
padres, podría no estar representado en la familia, pero es una posibilidad, un
segundo hijo o tercero que muestra facultades y por ello se le brindan algunas
de las oportunidades de las que disfruta o disfrutó el hijo alfa. Para el
estudio, un hijo beta ansia ocupar el puesto del alfa, pero sin darse cuenta de
la responsabilidad que acarrea
El
hijo furtivo: parece que no existiera, pero si se fijan en las
familias numerosas, habrá uno que trata de aprovechar lo que los otros
abandonan, es el hijo reciclador; no le importa mucho de donde provenga la
oportunidad mientras pueda aprovecharla y subsistir, en el sentido retórico de
la palabra.
El
hijo subordinado: los más en general que no notan ni una sentencia
diferente ni un cambio en las ideas; se resignan a ocupar los puestos bajos porque
la responsabilidad sobre el hijo alfa no es deseada y prefieren pasar a un
segundo plano.
El
hijo independiente: también existe, aunque no en todos los hogares y
familias, le llamaríamos la oveja negra o el hijo rebelde que permanece en su
puesto mientras no sea violentada su manera de pensar o su espacio; la
similitud es pasmosa y en general cada uno se acostumbrara a ese espacio y halo
creado y lo buscará para repetirlo al salir del entorno familiar y crear su
propia manada o apoyarla desde las sombras.
El
hijo escondido: en este caso el hijo escondido es un alfa secundario.
¿Se preguntará uno para que ser el segundo en la línea de atención? es obvio,
mover algunas bases para conseguir lo que se quiere sin las responsabilidades
del alfa es una ventaja evolutiva que le permite permanecer en las sombras y
obtener lo que quiere. El caso se ve en los alfa que aceptan bastantes consejos
de sus hermanos beta por falta de seguridad en si mismo, el que logra mayor
votación, ese es el hijo escondido –aquí no soy retórico-.
Tan sencillo fue que ya hasta siento que se me fue la
mano: analicemos algunas sociedades: los Beatles; al empezar eran hijos alfa y
Jhon y Paul se perfilaban como machos alfa poderosos. El poder y la fama
consumieron al macho mayor, que se convertiría en alfa por derecho y
convertiría a Paul en beta y los demás sólo ocupaban el puesto de subordinados,
aunque creyéndose todos cercanos al alfa, es decir, betas. Al llegar Yoko, la
hembra asume el papel de macho alfa y el poder se inclina a favor de Paul,
quien asume el rol de macho alfa, desplazando a Jhon y Jhon se convierte en la
hembra alfa del macho alfa Yoko. ¿Dije en alguna parte que dos machos alfa no
pueden ocupar una misma manada? si repentinamente aparecen alfas, salidos de
los betas, se convierte la situación en un juego de poder que termina con los
betas sometidos nuevamente, exiliados de la manada, o como líderes, con lo cual
la nueva manada, prescinde del anterior alfa, quien opta por retirarse o
sumirse entre la multitud de machos subordinados. La convivencia de los betas,
furtivos, escondidos y subordinados, no depende de otros de su especie;
coexisten sin mayor problema.
Otro ejemplo, en el extremo de la improvisación: La
familia Ingals, no quiero ponerme sentimental ni evocador, es sólo un ejemplo
que no molesta a nadie: el macho alfa Charls, la hembra alfa Caroline; la hija
alfa Laura, que no siendo la primogénita, acaparaba más atención y cuidado que
la hija beta Elizabeth, que era la mayor; la ultigénita ocupaba el puesto de hija
subordinada. En alguna parte de la serie adoptan un hijo alfa que ocupaba el
puesto de hijo independiente, Albert. No podemos observar una evolución real
porque hablamos de una serie de televisión, pero las manadas nunca están
estáticas.