miércoles, 2 de octubre de 2013

El descubrimiento del fuego

Es de esperar que en las selvas tupidas y en las cavernas del paleolítico y en los mismos mares donde se desarrolló la vida, existan las explicaciones para cada absurdidad en nuestro comportamiento y cada vicio mantenido por los siglos de los siglos; yo no pretendo decir que mis hipótesis estén acertadas, sólo quiero dejar manifiesta la teoría que se me ocurre para explicar tal o cual particularidad humana; ¿estoy equivocado? que se encarguen de eso los ratones de laboratorio. A mi no me corresponde sino pensar y escribir lo que pienso. Este es meramente un ejemplo de lo que pretendo, un ejercicio de razonamiento puro, sin necesidad de enfrascarme en la discusión sin fondo y en la investigación seca para decir lo que otros ya han dicho. Por ejemplo el nacimiento o descubrimiento del fuego, aseguro que no vino de ningún dios, ni como regalo ni como premio o castigo.
A mi se me ocurre que en alguna cueva del paleolítico unos homínidos se apretujaban unos contra otros, temerosos del rayo y de la tormenta que se forjaba, en el fondo de la cueva repercutían los relámpagos iluminando caras de chimpancé atemorizadas y desconcertadas por la violencia de la tormenta. De pronto una luz continua y reverberante hace la aparición en el fondo de la caverna y la partícular curiosidad del chimpancé lo obliga a internarse en una luminosidad a la que no estaban acostumbrados en entradas horas de la noche (no es raro pensar que como mínimo dividían el día en dos: luz y oscuridad) al adentrarse en la noche iluminados por el resplandor de una fogata encendida por el impacto de un rayo sobre un árbol gigantesco, los chimpancés sienten el calor y la seguridad que ese incendio les brinda, puesto que es inmediato que otros animales no dotados de curiosidad, se apartan de la misma como heridos por una flecha (válganme la analogía aunque no hayan flechas). No es de dudar que en principio, no podían producir el fuego, pero encontraron la manera de mantenerlo y de comunicar a otros las bondades del nuevo descubrimiento y con el tiempo, el ocio, la curiosidad innata y el frote de dos piedras (facilmente en la producción de una herramienta de piedra) o de dos maderos, les permitió relacionar calor o chispa con las propiedades (calor y chispas de la hoguera) del poderoso descubrimiento que nos trasladaría de era; Sin más, bajo el proceso de ensayo y error, descubriría y propagaría métodos diferentes de obtención del fuego elemento. ¿Verdad? ¿mentira? No. Simplemente una hipótesis.

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