Siempre me he preguntado si al darnos cuenta de lo animales que somos, cambiaríamos para no parecernos tanto a ellos. Se supone que lo que nos hace diferentes a los animales es la razón, si es que podemos llamar razón a la facultad siniestra de creernos mejores que los animales y el tener "conciencia" de nuestro entorno como para alterarlo y cambiarlo a nuestro antojo; un animal, con vagas excepciones, no mira al cielo para preguntarse si su cuerpo no será superior y tendrá un ente infinito internamente que trascenderá a las estrellas o al paraíso, y hasta donde mi vasta ignorancia me lo permite, no conozco de animales que hayan hecho una iglesia o que adoren dioses o cosas por el estilo. Viven al ritmo de la vida: comer, dormir, reproducirse, si se puede y, morir. Nada de cultos o cambios al entorno o miraditas al infinito para explicarse el porqué de las luces allá arriba. Decía, que conociendo ciertos aspectos de nuestro comportamiento, deberíamos cambiarlo para protestar en contra de la evolución misma, a la manera de Cioran, rebelarnos contra la primera célula...La máxima revolución!
El aspecto que quiero tratar hoy es el galanteo; Los animales galantean para mejorar la especie; evolutivamente estamos programados para buscar unas caderas anchas que permitirán un nacimiento sin complicaciones o unos senos opíparos que podrán alimentar a nuestra cría sin problemas. Estas situaciones son definitivamente inconscientes, aunque no falte algún genio ─aberrado evolutivo─ que guste de las características opuestas. Al final, como diría Morris, los seres que no involucran reproducción en sus gustos sexuales, no suman ni restan al proceso de la mejora de la especie (esperaba no tener que explicar eso, pero me parece lo más justo: un individuo que gusta de una pareja de su mismo sexo, no se reproducirá por esa vía y por eso se desperdicia para la evolución). Un animal muestra sus dotes a la posible pareja, ya golpeando el pecho, luciendo un pelaje reluciente, realizando un baile complejo que muestra el estado físico, desplegando una excelente cola que permite ver a la hembra que el macho está sano y que por tanto sus posibles crías serán igual de sanas. Las posibilidades son variadas dependiendo de las especies en estudio y de las que habitan nuestro mundo ─en ningún momento he dudado que los gorgonoxios y los dinosaurios padecieran del mismo mal evolutivo─ y nuestro entorno general; me gustaría saber si a nivel celular, es decir, entre bacterias o virus ocurre lo mismo.
¿Cómo galantea el macho humano? Muestra sus músculos cuando los tiene; se pasea altivo cerca de la hembra deseada ─curiosamente todo le sirve─ exhibe marcas de ropa exclusivas o culturalmente aceptadas; en ocasiones le basta con mostrar un conocimiento extra (tocar un instrumento, estudiar en Yale, tocar en Altatigre, pertenecer a un grupo marginal o reconocido, en fin) El galanteo incluye también prometer felicidad, dinero, lujos, garantías, sea verdad o no; lo importante es la capacidad de decirlo, así que en el galanteo humano juega un papel muy importante la lengua; el piropo vulgar y el dulce, tienen cabida en el juego del flirteo, el acercamiento a la hembra es todo un juego en el que la bestia humana está metido hasta los huesos. Me he atrevido a decir que sin ese pomposo elemento, la humanidad habría desaparecido en su totalidad; todo gira en torno al mundano sexo, si señor y si alguien está dispuesto a contradecirme, que no me dé cátedra retórica, que me dé contraejemplos; pero no de esos santurrones encerrados en claustros mentales por miedo a vivir en la mundana sociedad. Podrá aterrarme la situación de ser tan "animal" pero eso es lo que hacemos en todo momento y en todo lugar, vivir para el galanteo y en pos de mostrar nuestras "habilidades" para conseguir, por compasión aunque sea, un poco de sexo.
La hembra humana no se queda atrás, aunque la psicología dice que la mujer no se viste para los hombres sino para las mismas mujeres, quieren decirle a la otra: "Vea mija, esto no lo imita nadie y soy única, hembra deseable y placentera, alcahueta y comprometida" no en vano a más muestreo de atributos, más machos ─léase convencidos evolutivos─ girando sobre su órbita, Cosa que le restriegan en la cara a las pobres desposeídas de cuerpo. ¿Será que podremos algún día escaparnos de esa cadena evolutiva? No.
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