Otra vez el mismo perro. La propuesta de hoy es pensar sobre la evolución del ser humano y tratar de elucidar si su proyección es natural o artificial. En buena me he metido, pero empiezo a pensar y a sacar ideas del sombrero. Ya sabemos ─y acepto yo─ que las especies se originan por continuos cambios y adaptaciones. Un clima especifico, fortalece algunas cualidades y éstas se proyectan en las generaciones futuras, desapareciendo las que no tienen tal cualidad. Así los tigres dientes de sable debieron desaparecer porque al desaparecer las presas lentas, la adaptación requería predadores más veloces. La naturaleza premia a los animales de cuello más largo cuando hay escasez de alimento y las hojas bajas de los árboles desaparecen más rápido. Creo yo que las patas delanteras libres al bajarnos de los árboles, el dedo opuesto y mucho tiempo libre nos llevaron a darle uso a tales patas delanteras y cada utilización consiguiente requirió de un cerebro más grande para manejar tales dispositivos y fue perfeccionándose uno a otro. Bajarse de los árboles fue una causa natural que llevó a andar erguido y la desocupación de las manos y su empleo en otros menesteres como cargar la presa, matarla, usar herramientas causó una necesidad de más materia gris y empezó un feedback entre manos y cerebro. A más herramientas usadas, más crecía y más aplicaciones necesitaba el cerebro y mientras más crecía el cerebro, más aplicaciones buscaban para las manos que se hacían más diestras, rotar, empuñar, girar, pulir, discernir la piedra blanda de la dura, reconocer materiales por el tacto, apretar, lanzar, enrollar... La fabricación, la caza, el refugio, el fuego, el vestido llevaron cada vez más lejos al cerebro y hoy, 200.000 años después, no sé si desear que aún sea más grande, pero esa es la tendencia. Nuestro cerebro cada vez ha ocupado más espacio, no veo la razón para que la tendencia se detenga, así que nuestro cerebro parece que crecerá. La importante pregunta es si la evolución hoy es natural o artificial y la cosa está para quitarse los pelos porque los cambios que ha provocado esos primeros pasos se han intensificado al día de hoy: producimos el teclado y hemos aprendido a dominarlo con la ayuda de dedos más versátiles y móviles, al igual que tocamos instrumentos y manejamos las pantallas de nuestros celulares. Aprendimos a adaptar el entorno para que soporte la vida humana, al homo, sin grandes cambios y hacemos refugios en la Antártida o bajo el mar cuyos dispositivos humanos mantienen la calefacción y encierran los productos vitales como agua y oxígeno que son producidos por máquinas. Ya no nos adaptamos al ambiente sino que adaptamos el ambiente. Lo mutamos artificialmente para que se adapte a nuestros ideales y conserve y proteja nuestra humanidad. Trabajamos la selva y la aplanamos para construir en ella una urbanización dotada de todas las comodidades y tales comodidades son las que afectan nuestra evolución. Ya la naturaleza no tiene casi efectos en el ser humano en la pequeña escala y desde la creación de la técnica, toda nuestra evolución está dictada por las adaptaciones a las máquinas que el hombre mismo ha creado. Aprendimos a manejar los pedales del auto y de la motocicleta y conseguimos el equilibrio requerido. Nos adaptamos a las luces artificiales que cambiaron nuestros ritmos circadianos. El botón y la palanca han hecho mella en nuestra forma de vida y con ello en la manera como evolucionamos. Abandonamos la cueva y el río para vivir entre concreto y llaves de paso y son ellas las que dictan la evolución a pequeña escala y mientras natura no planee un siniestro cambio: una extinción masiva de especies, incluida la humana, nos llevaría a una readaptación de la especie o a la desaparición de la misma, pues la naturaleza es quien tiene la última palabra en cuanto a gigantescos cambios se refiere. Una nueva era glacial, un invierno volcánico, un virus pandémico, una descarga PEM producida por una expulsión de masa coronar ─MCE─ una inesperada y agigantada actividad sísmica o cualquiera de sus geniales inventos puede dejarnos en las cavernas y es en ese momento donde entrañaríamos toda esa evolución artificial y deberemos volver al arco y la piedra para producir fuego y a la caza y la pesca para comer y es harto probable que debamos aprender de nuevo a vivir desnudos. La conclusión no fue fácil pero a ella llegamos, la mayor cantidad de cambios logradas en los últimos seis milenios se debe a los cambios técnicos y no a los naturales. La evolución del hombre de hoy es artificial.
martes, 30 de abril de 2019
domingo, 7 de abril de 2019
Teoría de evolución
Nos queda mucho por investigar y escribir acerca de si la humanidad sería capaz de soportar a otra especie inteligente o si seremos capaces de convivir con otras especies en armonía. La respuesta más sencilla es decir que no, pero hay que sustentar tal comentario racista y tratar de poner en cintura lo que queda. Si observamos el comportamiento humano y hasta al simio, podremos aclarar tal situación sin mucho aspaviento. La raza humana vivió y compartió tiempo con, por lo menos otras dos especies de homo, Yuval Noah Harari cree que fueron más y la pregunta es ¿Dónde están? pues, no existen en la actualidad. Los desaparecimos o los eliminamos o nos tomamos sus espacios, no sé. Sólo sé que la única especie homo sobreviviente es homo sapiens. En las selvas de N'gogo los pequeños grupos de chimpancés defienden su territorio de otros grupos de manera brutal y despiadada. No quiero decir que somos chimpancés, pero su estudio nos ha permitido vislumbrar nuestra vida en comunidad y yo no quiero dudar de nuestra siniestra manía de defender un color o una bandera por nada más que por simpatía y pertenencia. ¿Puede otra raza evolucionar y llegar a ser tan inteligente como el hombre y ocupar sus espacios como él y desarrollarse en su entorno? Lo dudo. Apenas el homo sapiens se entere de una especie que puede hablar coherentemente, la declara inferior y la esclaviza, frenando su proceso evolutivo por pensar ─y no es de extrañar─ que aquella especie puede en algún momento, si se hace lo bastante inteligente, arrebatarle su trozo de paraíso y las preferencias divinas. ¿Dios preferirá una nueva especie? ¿por qué no? se supone que todas las hizo él y aunque el hombre fue hecho "a su imagen y semejanza" no queda por más que otra especie más inteligente y más hábil sea más a su imagen y más a su semejanza. Si la especie se vuelve realmente inteligente y requiere de "espacios" habitables como los de los seres humanos, ¿cree alguien que le cederá sus terrenos o sus condominios para que la nueva especie inteligente se desarrolle libremente? No. Es de dudar que homo sea tan igualitario, por el contrario, se armarán guerras intestinas que deban dar cuenta de una u otra especie. Puede verse claramente como los indígenas, no fueron considerados seres humanos o fueron considerados inferiores y esclavizados hasta su exterminio o su sumisión. Los que quedan no son rescoldo de lo que fueron. Los Nukak Makú ya no existen sino como nombre en el medio de la selva. su población ha sido absorbida y ha adquirido las costumbres del entorno que lo descubrió. Lo poco que conservan de su cultura ha desaparecido o permanece oculto. El indio quiere vestirse y tener comodidades como las de esa tribu humana tan famosa hoy. Los negros ─siendo la raza por excelencia ya que al parecer son los humanos más puros según la evolución─ fueron tratados con discriminación y mirados pro encima del hombro hasta mucho después de los tratados de abolición de la esclavitud y aún hoy día. ¿Esperaríamos pues que el homo sapiens acepte una nueva inteligencia y conviva con ella en paz y armonía? Imposible, la estadística y la historia nos avalan permanentemente: Ninguna cultura, ninguna nueva inteligencia puede surgir donde homo sapiens se siente dueño y señor de la creación y elegido por dios ─acá pone el que más se le acomode a usted─ para gobernar el paraíso. ¿podemos decir lo mismo de una cultura extraterrestre que pueda posar su planta sobre este planeta? Si, si son pocos, es probable que la novedad y el intercambio superen la envidia y el miedo, pero en demasía sólo lograrán una guerra por la supremacía y por ver que dios es más omnipotente y quién enamora más calaveras. Resta por pensar ¿hubiésemos podido convivir con los dinosaurios en caso tal que no se hubieren extinto? El dino no era una especie de mucho cerebro y es probable que si tales gigantes aún poblaran la tierra y los humanos hubiésemos podido evolucionar en las sabanas africanas, les hubiésemos sometido por un largo tiempo y tendríamos a un gigante domesticado y dócil del cual aprovecharíamos sus huevos, su carne y su piel y por sobre todo tendríamos la gentileza de haber inventado para ellos una silla de montar y unos aperos para la labranza y el transporte y aquel que no se adaptara a su domesticación, andaría libre o en reservas o en vías de extinción. Al parecer las aves descienden de los dinosaurios y ahí las tenemos encerradas poniendo huevos y sirviendo de comida.
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