"Soñar no cuesta nada" ¿o si? Quédese dormido en el coche mientras conduce y lo averiguará. Practicando la solidaridad, he decidido hablar de lo que se sabe del sueño, que es poco y el sueño en sí como tal. Aclaremos, la ciencia trata de explicar las cosas con teorías, si la teoría predice correctamente puede elevarse como explicación y si aparece una mejor teoría, simplemente se remplaza. Creemos que el sueño es un estado reparador que nos permite reiniciar el cuerpo. En el sueño los procesos fisiológicos se ralentizan y hemos privado a seres humanos de sueño y el efecto es bastante desalentador, cada vez, dicho cuerpo, empezará a perder habilidades o a disminuirlas o ralentizarse su capacidad de respuesta. Sabemos que existen unas cuatro etapas del sueño llamadas no MOR y MOR ─Movimiento Ocular Rápido o REM─ cada una más profunda que la anterior y bien diferenciada en la producción de ondas en un electrooculograma EOG. El sueño permite la reparación y eliminación de residuos y el mejor flujo de líquido al experimentar una reducción neuronal. Ese es el sueño, sin más alboroto y sin ponerle ni quitarle un ápice. El famoso R. Llinás dice que "la conciencia es un estado funcional del cerebro" y en su discurso me pareció entenderle que no somos nada cuando dormimos y, es claro que hay diferencias entre un muerto y un dormido, para quienes ven los dos sucesos, la persona que duerme, no puede distinguir los dos eventos así que, aunque el cerebro no deje de trabajar, la conciencia desaparece o se hace tan débil que es imperceptible y por tanto, mientras dormimos estamos muertos. Eso, a toda luz de la razón es falso, pues nuestras funciones siguen estando ahí. Ese sueño ya me está hartando sin haber empezado lo concreto, pues en cuanto al modelo de descanso que es el sueño es suficiente y en cuanto a las imágenes o vídeos que se sueñan es lo que sigue. Se necesita ser muy burdo para creer que lo que soñamos tiene un significado más allá del sueño mismo, con la ingente cantidad de creyentes, no dudo que se dejen engañar de diccionarios y falsos profetas, adivinadores y gitanos que les arranquen una moneda por leer o interpretar un sueño. En palabras de Smooth no puedo demostrar la inexistencia de los "tabi kubis" pero puedo mostrar su incoherencia. Para tal situación mire las diferentes tendencias y para un mismo sueño encontrará diferentes interpretaciones lo que, aunque encontrara tendencias similares no demuestra un pepino. Demos por caso que soñar con matrimonio significa un muerto y alguien se muere ─la cosa más lógica porque diariamente mueren 200.000 personas─ la ciencia no puede hacer relaciones intrínsecas entre un fenómeno y otro: ¿soñar matrimonio lo mató? o ¿se murió y por eso soñé matrimonio?. Digamos que la mente abierta es un paradigma, me niego a creer en fenómenos paranormales, fantasmas, brujas, dioses y demonios y aunque no pueda explicar lo que son esas imágenes, creo yo, son la depuración mental del audio y vídeo de todo el día almacenado en algún recóndito lugar de nuestras neuronas y la psique haciendo de las suyas, trayendo una que otra imagen de esas a la realidad. Mejor dicho la mejor manera de definir los sueños para mí, es usando una frase que acuñé o que a la mejor creí acuñar ─como ha de ser que la haya leído en Freud─ pero que he repetido en muchas partes como mía: "los sueños son deseos reprimidos o miedos ancestrales". Así pues, cuando usted revela sus sueños, si podemos saber dos cosas: a qué le teme y que es lo que añora secretamente. Todo lo que recordamos soñar queda abarcado por esas dos líneas, miedo o deseo. Y, jamás un sueño puede significar otra cosa, a menos que usted sueñe despierto, el hecho de haber tenido un sueño, quiere decir que algo durmió.
domingo, 26 de marzo de 2017
domingo, 5 de marzo de 2017
La comida
Sentí el impulso de venir a este sitio a pensar sobre la comida evolucionada del ser humano. En tiempos inmemoriales no existía tal etiqueta de cortar con la derecha y comer con la derecha, los pobladores de muchas culturas aún comen con los dedos, es más, esa ingente cantidad de condimentos y sazonadores no existían. Si me apego a mi historia sobre el fuego en estas mismas páginas, ningún ser vivo -sólo el hombre a la fecha- ha necesitado de usar condimentos, sal, azúcar, salsas, clavos, canela... para que la comida le supiera rico. Lo importante era comer y comer requería de ser un recolector bueno y un oportunista excelente: Allá hay un Nabo y una algarroba, eche pa'ca; Ese hueso que dejó el tigre todavía tiene tuétano aunque esté pasado de podrido por fuera, venga pa'ca. Esa carne tiene gusanos, pero eso también es comida. Hágale papito. Esa, supongo yo, fue la actitud que adaptó el ser humano que sobrevivió a las heladas y a los grandes mamíferos. Hoy nos quejamos si un pedazo de carne no tiene sal o aceite o vinagre y esas especies, créanme, son de reciente data. Tal vez muy recién instalado el hombre en su cualidad de antinómada, le pareció aburrido comer soso y se encontró por casualidad con el mineral restante en los lagos salados o incluso le pareció que algunas plantas aromáticas de sus cultivos tenían un agradable sabor que era transmisible a las comidas y a punta de ensayo y error y de echar a perder alguna que otra ensalada fue evolucionando las que mejor "sabor" le daban a aquellas. Nunca, creo yo, pudo aparecer el condimento con los nómades ya que, mientras menos se tuviera que cargar, mejor y la vida silvestre no daba tiempo a pensar en el sabor de la comida, lo que aparecía iba a la tronera y sanseacabó. la revisión de restos arqueológicos nos dará una fecha más clara, pero yo sólo estaba interesado en pensar y el pensamiento da frutos, aunque no sean siempre los que uno espera. Es verdad que el abuso de esas especies fue la que dio origen al tan lamentado "descubrimiento de américa" en busca de una ruta más corta hacía las indias para establecer una ruta que no fuese tan onerosa como la existente. También es cierto que sin las especies nuestras comidas serían terriblemente aburridas. Siéntese a comerse un pedazo de pescado crudo y sin sal o un trozo de carne ahumada pero sosa o, que va, agarre media vaca y échele diente y verá. Esta disertación me lleva a pensar que el hombre en algún momento encontró que la sal era un conservante, tal cosa pudo suceder en un trozo de pez abandonado en la costa salada, el efecto higroscópico de aquella, mantuvo el trozo en mejores condiciones y de ahí a comer carne salada no hay sino un paso. No dudo que la carne seca y ahumada sin sal anduviera un poco antes en la historia, pero hasta el punto de que "ya no como si no le echa sal" sólo llegamos en edad cercana, tanto como era cristiana y, la edad del alboroto, la sociedad que sólo llora sin conocer el dolor de la otra es la nuestra, así que los condimentos pertenecen a los últimos dos o tres siglos y sólo pedimos que el jugo tenga mucha azúcar y la carne mucha sal. Llamaré pues a este homínido sapiens especita que, ya dudo mucho, pueda volverse atrás. La anorexia y la obesidad morbida pertenecen a un par de siglos en que la alimentación, cada vez más fácil, sin necesidad de caza o recolección, permite el consumo excesivo de calorías que como no han de ser gastadas, se van acumulando y "voilá".
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