miércoles, 28 de diciembre de 2016

La cerveza

No trataré de hacer una historia de las bebidas alcohólicas, si la quieren, pueden buscar a Escohotado. Mi labor legionaria consiste en abarcar su uso y explicar sus tendencias y efectos en el homo sapiens. Fue un homo el primer fermentador de cerveza y básicamente, si miran textos antiguos, se darán cuenta que la fermentación no era un proceso muy higiénico que digamos; A raíz de la vasta ignorancia que les empleaba en el dichoso proceso, los nativos abusaban de los aditivos para acelerarlo, que iban desde ratas muertas a un poco de menstruación y objetos de uso diario que podían llegar hasta a ser una prenda íntima (lean el Huasipungo y bendita sea la experimentación). En el artículo 108 del código Hammurabi de 4000 años de antigüedad, la tabernera que rebaje la cerveza es condenada a ser arrojada al agua, lo que prueba aquello de que las falsificaciones y los cortes no son cosa de hoy. Y bien mis queridos párvulos, tenemos historial de cerveza de 4000 años de antigüedad y lo más seguro es que unos 10000 años atrás, al adquirir hábitos sedentarios, nos hubiésemos encontrado con los fermentos, que eran más provechosos que los no fermentos. Explícome: el alcohol producido por el fermento mata las bacterias y eso no pudo escapársele a la "vista" del ser humano, ni los efectos de deshinibición, ni los efectos letales, cosa que se solucionaría gracias a la evolución. El alcohol etílico y metílico, son venenos a los que, lentamente, nos hemos estado acostumbrando. Pasemos, los alcoholes que se producen por fermentación, no pueden pasar de un 12% o un 14% máximo, lo que quiere decir, mis queridos aprendices de brujo, es que, aunque existieron procesos de destilación antes, no eran muy precisos y apenas se iniciaron con efectividad en el siglo XV; el proceso de destilación, sacar el espíritu del vino, y por el cual a los licores destilados en general se les llama "espirituosos" (error que algún poeta inculto ha cometido con el vino), es el proceso por el cual se purifica el alcohol que al hervir a una menor temperatura que el agua, se extrae de ella. No es posible adquirir una pureza de alcohol superior a 100%, es más, por culpa de ciertas formaciones se limita a un 96% máximo. No existen licores de 150% a menos que se hable de un porcentaje proof que equivale al doble de lo logrado: Un proof 70% apenas es un 35% efectivo de alcohol, no se deje engañar. Y, los licores espirituosos se separan en mil variedades dependiendo del producto fermentado y dependiendo de la ciudad de culto y la manera de añejamiento, pero todo, es, simplemente, alcohol etílico, un grupo OH y CH3CH2, acá es donde se me hace curioso que la gente diga que no mezcla tragos oscuros con claros -salve que se sea intolerante a la cebada o al anis o al tanino, ¿me entienden?- la diferencia es casi cero, del fermento se extrae el alcohol y éste se añeja de diversas formas y sigue afectando únicamente el alcohol contenido por envase. Algunos mezclan con más azúcar, lo que yo explico como una acción continuada de fermentación dentro del organismo y el consecuente aumento de alcohol consumiendo lo mismo. Mi punto es que el azúcar consumida también se vuelve alcohol en la sangre y borrada de memoria, pero una amiga bióloga me explicaba que no era tan sencillo, que se debía a que el azúcar inhibía la procesación del alcohol, disminuyendo su tasa de depuración, lo que aumentaba su cantidad en sangre. Total, si no quiere borrar cassette, no mezcle con azúcar o bebidas gaseosas. Un mezclador ideal es la soda o preferiblemente sin mezcla. La resaca es producida por la deshidratación -todo lo que comemos o tomamos se procesa con agua- que estrecha los vasos sanguíneos -vasoconstricción- y provoca el dolor de cabeza y la sed y la disminución de azúcar en sangre. La sensación de mareo y la incapacidad de movimiento es producida por la manera como las neuronas procesan la intoxicación, la cantidad de alcohol en sangre no permite una buena alimentación de oxígeno en el cerebro y lleve los golpes y las caídas, pero al mismo tiempo, al estar sedado el cerebro, los golpes no son tan significativos hasta no salir del estado de alcoholemia.  Vinos hay secos o dulces, si tiene o no buena cantidad de azúcar; Blancos, tintos y rosas, dependiendo del tiempo en contacto con la piel de la uva y la uva misma o su mezcla, ya de vinos, ya de ollejos. Los vinos espumosos si son buenos tienen doble fermentación, malos son como una gaseosa a la que se le adicionó dióxido carbónico por enfriamiento y nombres, es lo que le sobra a los diccionarios, así que por ellos no se asuste.

PD: Olvidé los aperitivos que se consiguen adicionando alcohol a otras sustancias o rebajando el porcentaje de uno con otra sustancia no alcoholica. Si mucho llegan a 22% en volumen. Contienen más trazas de metanol, isobutanol o propanol, que son alcoholes más dañinos, con efectos de resaca aumentados y pérdida de visión. No son fermentos, ni son espirituosos y a medida que los consumimos nos vamos haciendo inmunes a sus venenos -si lo hacemos a dosis leves, para que no ocurra lo que ocurrió en Rusia por estos días- no sin efectos secundarios. Ej: A una media de alcohol (375 ml a 78°GL) adicionamos un litro de bebida gaseosa (1000 ml a 0°GL), nos queda un aperitivo (1375 ml a 20°GL), pero con todos los alcoholes venenosos aquellos de que hablé. La primera vez que se toma alcohol no es nada fácil para el organismo, pero, como ya he dicho en otros apartes, es bebida de niñitas comparado contra el 43° del Vodka ruso. Hay alcoholes más fuertes pero la ley anda prohibiéndolos por encima de 45° y todos tienen sus efectos secundarios.













domingo, 11 de diciembre de 2016

Alteraciones en la respiración

La pregunta inicial es más que sencilla: ¿Por qué o para qué hemos desarrollado las alteraciones en la respiración como el hipo, la tos, el estornudo, el carraspeo, el suspiro y el bostezo? que no ha de ser sencillo pensar en las razones de cada una y exponerlas acá lo más claro posibles. Algunas no requieren demasiada explicación, siendo la tos y el carraspeo una contracción voluntaria o involuntaria de ciertos músculos para expulsar algo que nuestro cerebro capta como intruso, el uno más fuerte que el otro y, en la cima de los tres, está el estornudo, que utiliza una hidrolavadora neumática para expulsar todo aquello que inunda nuestras vías respiratorias y que le es ajeno. ¿Cuando evolucionó? Sin duda es un reflejo y todos esos reflejos provienen de nuestro cerebro reptiliano temprano: la médula oblonga, quien además se encarga de la respiración y las contracciones cardíacas, del sueño y la vigilia; no es de extrañar que un primer impulso al desarrollar la respiración, haya sido el de expulsar con el mismo aire, cualquier tipo de impureza y que de allí, al desarrollo completo de las tres acciones no haya más que desarrollo evolutivo, del tipo ensayo y error. Resulta un poco más difícil, sólo un poco, explicar el hipo, que es una contracción diafragmática, típica en los ebrios, en los consumidores poco habituales de especias y en los que se atragantan con una comida. Nacido también de la experiencia evolutiva, el hipo señala que estamos comiendo demasiado aprisa y a la par que usa el diafragma para ayudar a los movimientos peristálticos, detiene, por ocupación, la ingesta de más alimento. En los borrachos y en los otros sujetos se debe a una excitación en el cierre del estómago, el píloro, que envía la señal de que está saturado, aún sin estarlo. El hipo es pues, aunque no una señal de hartura, una señal de capacidad alcanzada. En cuanto al suspiro, diría que es más o menos involuntario, pero es una señal del cuerpo para obtener más oxígeno, lo que índica una necesidad de él, la necesidad puede ser ficticia, como un llamado a la realidad, algo así como: "piensa, eso no es para tí, inúndate, ten paciencia, razona" y la función de pensar requiere mucho oxígeno y por eso digo que todo suspiro es una señal de decepción amarga. El bostezo indica cansancio, sueño, hambre o aburrimiento y según he oído era una especie de señal para llevar el compás de los ritmos circadianos sociales y por ello es tan pegajoso y poco difícil de inducir, a mi modo de ver también es una necesidad de oxígeno, abrir la boca e inspirar; es la señal del sistema simpático de que el sistema parasimpático no está activo o se está desactivando y por tanto, el cerebro y el cuerpo en general requieren más oxígeno que el que se les está ofreciendo. Algo así como "respira suficiente o vete a dormir" "despierta o acuéstate". Quédame más complicado pensar en la risa, ese conjunto de interrupciones que desalojan a borbotones el aire de los pulmones. Si lo separamos en pequeñas fracciones, queda una salida brusca de aire, una nueva decepción pero sarcástica. Claro está que sólo nos burlamos del ridículo y la estupidez de una determinada situación. Quedan más alteraciones como el "sh" casi del "chite" que es una expulsión brusca de aire para expresar fuerza, ira, enojo, desprecio contra si mismo o contra un tercero y que en los albores de la humanidad debió equivaler a un gruñido para alejar o espantar presas indeseables y evitar el conflicto. Aún hoy lo asumimos como una ofensa de tratar de imponerse sobre nosotros sin dar pelea. Ah y el "fo" que nos provocan los malos olores, se debe a que es una letra labiodental fricativa y nos permite expulsar rápidamente el aire infectado que hemos absorbido; si no me cree trate de arrojar ese aire con una "p" sorda o con una "s" más lenta.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Colombiaglismos

La comunicación es muy importante en la evolución. La gramática es un derivado de esa comunicación e incluso la fonética y todas esas reglas, a veces sin sentido que unos tipos se encargan de promover, promulgar y castigar. Algunas se hacen necesarias para el correcto entendimiento de una lengua. Las reglas son eso, reglas y fácilmente podemos saltarnos algunas, despreciar otras y hasta hacernos los de la vista gorda con otras: Que los nombres propios no tienen ortografía, que las mayúsculas no llevan tilde, que... Frescos, siempre es más fácil dar una excusa que aprender algo nuevo. Me recuerda a George Washington (el inventor negro, no el político nefasto) "el 99% de los fracasos provienen de personas que tienen el hábito de poner excusas". No les asombre que este artículo lo firme para el evolucionismo puro. Es claro que el idioma no se detiene, que la norma no es ley sagrada, que es el pueblo o manada quien impone el uso y desuso de términos y que es este mismo el más inculto en cuanto a escritura. El idioma cumple la función de comunicación y comunicarse en un nivel muy elevado o muy bajo, sólo representa esa comunicación; quien requiere en el curso de su vida aumentar dicha cultura busca la manera de hacerlo o muere en el intento, pero recalco con esta frase de mi madre cuando le replicaba yo: vieja no se dice hubieron. Hubo. Ella me decía: "pero me entendió". Los expertos en idiomas les dicen de diferentes maneras, anglicismos, galicismos, germanismos, en fin. Algunos les llaman extranjerismos y sanseacabó. Una lengua se crea con las reglas propias y se ayuda en los vacíos con las cosas de otro: Por ejemplo si yo en latinoamerica creo un sistema para inyectar un celular, algo así como un tatuaje pero tecnológico, inyecto bajo la piel las nanomáquinas que compondrán mi celular y que podrán extraerse y cambiarse con los avances de la tecnología, para mejorar diseño o versatilidad y le doy un nombre nuevo TANOZZI y hasta lo explico TAtuaje Nano Orgánico (el ZZI es porque me da la gana, gano en sonido), otra lengua como la Bantú, apenas les llegue mi invento y debido a su configuración vocal más de oclusivas, usaran el extranjerismo tknokki (pronuncie tkanokki). Válido, totalmente y en Colombia esos extranjerismos son graciosísimos por la deformación, siguen siendo válidos, aunque algunos no se necesiten por tener una acepción en nuestra lengua: Pillen estos: "Rompoi" por Round Point y en vez de decir glorieta o rondalla e incluso punto de giro; Que tal "Jalboa" por Hard board en vez de cielo raso o triple para cielo o incluso tabla para cielo raso. y espere "Jonrón" por Home Run que es cuadrangular seguro y es que tiene derivados: "se metió un jonronazo". del mismo juego "Orsay" por off side fuera de juego. Puedo estar muy equivocado y no me aterra, pero casi lo puedo asegurar: ponqué por Pound Cake, tal vez lo leí en un texto sobre la esclavitud americana; la torta de libra se volvió un pasabocas que apenas llena la boca -¿quiere torta? No ¿Y ponqué? Ponque no home- y que tal pai por pastel del inglés pie. Aguanten mis valientes, que tal "masmelo" del inglés "Marshmallow" para una golosina casi en estado líquido pero que es simplemente un malvavisco o nube de dulce. "Bistec" para beef steak que es un trozo de carne asado o frito, aunque algunas personas me aleguen que eso sólo es de res y asado. Del makonde chikungugya viene chikunguña y los gringos por la pronunciación decían chicken guinea que no faltó el idiomista que tradujera como "la fiebre del pollo de guinea". Cidi para las siglas CD o dividí para DVD y fiyá para fijack (abreviatura de chaqueta de campo, field jacket); ni que decir en deportes: fútbol por foot ball, basquetbol por basket ball y voleybol por volley ball y casi todos los ball (Base ball, fire ball, soft ball). Claro, de nuestro idioma hacía el de ellos hay también cosas intraducibles en cualquier región. Imagínense a los pobres tratando de decir "changua" o "mondongo" y que ellos pronunciaran txan wo y moondon'tgo o "momdon'tgo" "tamal": sobad "Chorizo": Coraiso; "Bollo": bolo. Así de gracioso deben escucharse nuestros colombiaglismos. Ah y se me olvidaba mencionar que usar la palabra cliché es un cliché por que es un galicismo.

domingo, 30 de octubre de 2016

Inteligencia

Me permito especificar lo que se sabe acerca de este ítem tan fracasado en la humanidad y para ello tenemos que empezar como dijera Cicerón, definiendo la materia para acapararla y centrarnos en ella. La inteligencia parece definirse como la capacidad de procurarse lo necesario para vivir o sobrevivir. Así podemos resumir en ella un conjunto de habilidades. Un árbol es inteligente porque se alimenta y sus habilidades son las de poder absorber los nutrientes del suelo y convertir la energía del sol. Una lombriz de tierra es inteligente porque puede alimentarse de materia orgánica. Esa medida de inteligencia no es la que buscamos los humanos que andamos siempre en competencia. Necesitamos una escala diferente y unas habilidades diferentes. Un examen de cociente intelectual (error es llamarlo coeficiente, ya que es el resultado de la edad mental y su edad cronológica y no un parámetro de multiplicación) mide ciertas habilidades, el procesamiento lógico matemático, la habilidad lingüística, la velocidad de procesamiento, el comportamiento ante una problema. Si dichas habilidades pudiera preguntarlas un primate, es absolutamente probable que nuestros indicadores de inteligencia quedasen muy por debajo de la media. Si así seguimos no olviden que debería ser entre 85 y 115, siendo la media 100. Una rápida revisión de la escala podría ser de mucha ayuda. Eso no resuelve lo que es la inteligencia, pero si resuelve lo que quiere preguntar el primate humano; este quiere averiguar por capacidades de discernimiento y comprensión que son útiles socialmente y que permiten un rango de adaptabilidad "amplio". Estemos muy claros que el ser humano mide su tipo de inteligencia y que para un león seríamos extremadamente inhábiles o por lo menos estaríamos en la escala de retraso leve por no poder acechar a una presa, desgarrarla y consumirla. La inteligencia humana trata de valorar la capacidad de resolver una situación, no de si sabe o no una determinada fórmula o ecuación, sino la capacidad de abstracción en cuanto al mismo; al ofrecer una situación problémica, plantea también la necesidad de desenmarañar el entramado lingüístico y allí valora la misma. ¿Y las demás pretendidas inteligencias? Algunas personas desarrollan capacidades especiales: Un músico capaz de tocar con las cuerdas al derecho y al revés, capaz de hacer acordes con la derecha y con la izquierda y de rasgar -me refiero, obvio, a una guitarra- con derecha y con izquierda con total naturalidad, ha desarrollado habilidades excepcionales en cuanto a inteligencia espacial y corporal e incluso interpersonal, reconoceremos su superioridad en cuanto a tal, pero, ¿es eso una inteligencia como las primeras? No dudo yo que con astucia y manejo del lenguaje podemos engañar a otras especies y a la nuestra propia a fin de sobrevivir; pero dudo que la destreza de tocar tambor, arrojar los maderos al aire y ser más veloz en la sincronía o hacer compases más veloces y contratiempos, a no ser en casos tremendamente especiales, colabore en el arte de sobrevivir -aseguro que las facultades de atrapar, lanzar, saber construir le eran más útiles al ser humano que manejar un plectro- Lo mismo que decir de la inteligencia intrapersonal, la naturalista y hasta la espacial. No es necesario adivinar que si alguna de estas es usada en el campo de "sobrevivir" debe ser catalogada como inteligencia humana, pero si no es así, debemos simplemente catalogarla como un tipo de inteligencia sin utilidad precisa de supervivencia. Un análisis rápido nos nuestra que hacemos uso de todas ellas en nuestro entorno cotidiano. Ritmo al caminar, manejo del entorno al hacerlo (espacial y corporal) e incluso la seguridad de los pasos y el manejo de ciertas expresiones corporales nos pueden hablar de su inteligencia intrapersonal. Y no cansado puedo concluir que si liberamos al simio social en la jungla, son pocos los que podrán mostrar la tal llamada inteligencia, así que lo que se mide hoy día, ya no es esa capacidad de sobrevivir, sino parámetros arbitrarios que determinan si un ser humano puede o está capacitado para vivir en el entorno que el mismo ser humano se ha procurado. Concluyo, inteligencia es un término social muy diferente al que emplea la humanidad, que llama inteligente a un perro que carga su cuerda, en ese sentido, la humanidad es extremadamente inteligente. La inteligencia infiere capacidad de comprensión y, como es tan escasa tal habilidad, en ese sentido la humanidad es retrasada mental. Si existe tal cosa como inteligencias múltiples, los seres humanos las poseen por regla general ajustadas a los parámetros de mínimas y, desarrollarlas a un grado de máximas, no superan, ni por cerca, la inteligencia lingüística y lógico matemática que permiten resolver y ejecutar en el acto.

viernes, 21 de octubre de 2016

El rito y su aparición

Encontrándome en unas fiestas de pueblo, chicos y chicas se arrojaban por una pendiente de poco más de 15° en destartalados carros de balineras o rodillos, rodamientos si quieren y rulemanes para que aprendan una palabra nueva, y alguien me retó a hacerlo, a lanzarme en esos aparatos que a veces terminaban estrellados contra un andén y con sus pasajeros magullados. La posibilidad de morir es escasa, e incluso la de accidentarse. Estuvimos allí 5 horas y sólo vimos un volcamiento y dos o tres estrellones que no terminaron en nada o sólo en rasguños y quemaduras producidas por el asfalto. Mí actitud no fue de asumir el reto, sino de explicarlo. ¿Por qué la gente se lanza en esos carros? el riesgo de muerte es casi cero y la adrenalina de los que bajan se aumenta en la proporción de la novedad y por consecuencia, disminuye con la repetición. No deja de existir un cierto riesgo proveniente del desgate de los "carros" y la probabilidad de acercarse demasiado a otro "vehículo" o perder el control, pero, ¿Qué les obliga? El rito se confunde en los albores de la humanidad, los animales recurren a los ritos, es de esperarse que si una determinada acción me produjo un resultado, lo repita hasta que dicha acción pierda el sentido o pueda explicarse: El perro se sienta frente a un comensal y le mira atento, produce como efecto que el comensal le alimente: Rito de mendigar. Una avutarda infla su garganta o eleva su cresta para que una hembra lo siga: Rito de conquista antes del apareamiento... ¿De dónde surge el rito? La especie humana parece tener una parte del cerebro dedicada a observar casualidades y azares para convertirlos en ritos. El enterramiento y las creencias son los mayores ritos humanos. las creencias en seres con más poder y decisión se ven en sus ideas de explicar como resultó el mundo y como nacieron los humanos, todos involucran creencias que no pueden ser demostradas o que parten del animismo y la magia y los demás ritos se podrían explicar desde allí. La búsqueda de adrenalina es una explicación sencilla, pero a mi modo de ver todo tiene que ver con la procreación, el paso de la niñez a la adultez y el mostrarse como el pavo real, exhibiendo la capacidad de enfrentar "riesgos". Hay culturas que hacen saltar a sus adolescentes sobre reses o ponerse en las manos hormigas bala, dormir en la selva por tres días o sobrevivir a verdaderas pruebas de valor. Lanzarse por una pendiente en una llanta o en carros precarios es un motivo de orgullo y satisfacción como lo repiten quienes lo hacen: "Yo me lancé... Me raspé acá y acá... casi me parto una pierna... esta cicatriz..." Que esas cosas las hagan los jóvenes es una declaración de juventud, de fuerza, de osadía e incluso un poco, sino mucho, de candidez y una declaración: "somos jóvenes, hacemos locuras porque no nos da miedo". Me gustaría decir que comparto tales ritos, tal vez, si fuera joven, pero, ya no hay nada que demostrar y los ritos quedan para los chiquillos y para la gente que aún debe madurar. Los ritos y rituales se explican pues como un modelo evolutivo. El cazador se hacía hombre al cazar su primera presa, lo que le hacía atractivo a la tribu, la mujer se volvía hembra al llegar la menarquía. Hoy ya no hay caza y esos ritos son sus suscedáneos.

domingo, 10 de julio de 2016

Efecto tribu capítulo final

VII
Huyamos antes de que la razón que nos queda sea consumida con las conclusiones. A la humanidad no hay que recomendarle que se libere de las asociaciones, desaparecería en el acto mismo. La asociación y la identificación con otros es su manera de vivir. Sean cuales sean las condiciones vitales del ser humano, su tendencia siempre lo conduce a formar grupos al margen de la macrosociedad y de ellos requiere imperativamente. Aquí no aliarse es también una forma de aliarse aunque, “El todo es mayor que la parte.”
No iremos a ninguna parte, no seremos más inteligentes ni menos torpes, sólo nos agruparemos y perforaremos nuestros lóbulos para colocar en ellos pendientes y colgaremos medallas y amuletos en nuestros cuellos y muñecas porque a la humanidad no le fue dado ser libre, eso es virtud de las cimas y en las cimas solo hay soledad.

sábado, 2 de julio de 2016

Efecto tribu capítulo VI

VI


Antes de seguir con este aparte, o más bien para comenzar, tenemos que incluir en el análisis de fondo un último entramado que acompaña la cultura de las nuevas tierras, deberemos llamarle la globalización de las ideas. Pero nos referiremos a la música como contexto cultural. Como globalizador y globalizante y al tiempo como disociador en la cultura preexistente, o por lo menos como piedra angular de escándalo para el analista y su paciente. Articulemos el aparato musical y las vivencias de género como un factor que agrupa al individuo en torno a un consejo de ancianos, es decir, una especie de sanedrin pero en la versión menos apostolar. Las generaciones vienen alimentándose con la voz del pasado y con las aureolas de héroes conseguidas por otros y tras ella, pacen como si estuviesen en una pradera recién descubierta por una manada de gñues perdidos. Es indudable el efecto musical en la adolescencia, guiada magistralmente por los hedonistas de masa para hacerles pensar que el camino correcto es el que dibujan sus artistas preferidos, guiados eso si por los titiriteros que cambiarán de marioneta cuantas veces sea necesario. Ni que decir de los deportes, llevados al límite por los fanáticos y en los que en la actualidad se ve la mayor parte de las tribus, con iguales mañas, igual de salvajes y de ancestrales.
No debemos difamar, pero en el presente asociamos de la siguiente manera, las tribus se presentan en cualquier cantidad de formas y en ellas se cumple que “Cosas iguales a una misma cosa son iguales entre sí.” Es decir, estás tribus se agrupan como una forma de sobrevivir, como una forma de lineamiento para emplear el tiempo ocioso que les queda luego del forzoso trabajo para subsistir y, crecen en proporciones desmesuradas cumpliendo la segunda ley: “Si a cosas iguales se les agrega cosas iguales, las sumas son iguales.”
Pero, ¿Para qué nos sirve este análisis sobre el efecto de agruparse? Para nada, porque el hombre requiere de dichas asociaciones para no sentirse solo en el universo y la adolescencia como la refiere mi adorado maestro es una edad en la que “no se tiene ni un sentimiento fuerte, ni una pasión profunda ni una voluntad fuerte” y, además la humanidad es eternamente púber, mentalmente hablando.
Disgreguemos este tratado observando en el pasado las sectas y asociaciones poderosas, a las que ha pertenecido un sinnúmero de humanos:
Los templarios fundada en 1119 por Hugo de Payens, llegó a convertirse en un acicate que dominó Europa, pues terminaron convertidos en banqueros en nombre del señor, aunque su lema fue el de “pobres soldados compañeros de cristo.”
Los carbonarios fundada en 1760 para combatir las dinastías extranjeras en Italia y los Thugs, secta que asoló con asesinatos a los viandantes de la india en un fervor religioso; la francmasoneria, viva aún y fundada en el siglo X por albañiles y para albañiles; los rosacruces, la AMORC, el KKK y las Kamelias, el maumau, la mano negra; la mafia; el cristianismo, el voodoo...
¿De qué podríamos hablar en la humanidad que no sea una secta?

jueves, 30 de junio de 2016

Efecto tribu capítulo V

V




En el camino hacía nuestra audaz teoría, no debemos abandonar la idea de recta, Euclides debe permanecer presente y es aquí donde debemos acudir al impulso sexual proveniente de ese factor Mimir. Es claro que si nuestra meta consiste en subsistir, la idea de una alianza lleve consigo la necesaria procreación, como haya sido, es decir, ya por división celular o por soro; el punto radica en que la forma de concebir del ser en cuestión requiere de la unión de los sexos ubicados en individuos diferentes. Recordemos que algunos gusanos se reproducen sexualmente, pero estos poseen ambos sexos y se autofecundan. Esta división de los sexos en individuos diferentes es también un modo interesante de la naturaleza de obligar a los individuos a la asociación para la perseverancia de la raza, sin asumir el mito de Aristófanes como un factor explicativo de la demencia del ser humano por reproducirse buscando cualquier media naranja. No debemos olvidar al genial D. Morris “el individuo que desvíe la atención de sus instintos, encontrando maneras diversas de escapar a la procreación no subsistirá por más de un par de generaciones.” Es pues, inexorable la búsqueda de asociación para llevar a cabo el acto de la procreación y, si por demás las hembras son un poco escasas, hay que imponer unas normas para la utilización de aquellas, sobre todo si se vive en asociaciones. Pero está asociación podría tener otra razón. La prolongada estadía del cachorro humano en estado de indefensión, tiempo en el cual aprende el software necesario para su comportamiento futuro, obligó en cierta manera a esta asociación que degenerá en el más sofisticado mecanismo de posesión y propiedad privada: la familia.
No faltará, empleando los términos y las explicaciones de un conocido amigo mío, que un interlocutor imaginario me agreda en términos similares a los que empleará mi profesora del tema cuando me escuche en esta diatriba que es apenas una humilde teoría:

-Equivoca usted el proceso biológico con el proceso psíquico, asimilando que una viene después de la otra, cuando en realidad el ente psíquico se da en el hombre, cuando abandona el rasgo primitivo que más lo emparentaba con los simios.

Eso es en parte cierto, pero no del todo, porque como hemos visto se necesito de una fuerza, descomunal y desconocida y un mecanismo que permitió, es más, que obligó a los seres unicelulares a agruparse y esto es presimiesco. Se aclara que para derrotar la teoría habría que burlarnos de ella y presuponer una antes que la otra. El rasgo psíquico con el que se denota al prohombre, es característico de él, pero debió dar algunos pasos en común con los animales que es lo que hemos venido diciendo. Parece que entráramos en una circunferencia sin salida pero analicemos que fue primero ¿el huevo o la gallina? ¿los piñones o la máquina de hacer piñones que, invariablemente, lleva piñones? ¿el software o el hardware? Me parecería injusto explicar en términos de evolución sin dejar algo al libre pensar de los hombres del tercer milenio. ¿Qué fue primero la abeja o lo que acendra? Y de remate ¿fue primero el piropo o la hembra veleidosa?

Me permito recordar a los paleontólogos cuyas teorías involucraban la pregunta clave de la evolución: ¿es consecuencia el homo erectus de su cerebro grande o es causa el cerebro grande de la forma erguida de caminar? Hoy día con los cientos de antropoides parece no haber ya duda, pero ¿por qué presuponer que el ente psíquico es consecuencia de su alejamiento de los pre homÍnidos? ¿Por el hecho de que a ningún otro ser socializado -me refiero a animales- se le han imputado teorías psicológicas? Las reglas evolutivas no se dejan analizar en tan cortos períodos de tiempo y es indudable que las razas tienden a desaparecer o a mejorar y en ese camino evolutivo están mejor preparadas aquellas razas que están socialmente organizadas.



jueves, 23 de junio de 2016

Efecto tribu capítulo IV

IV






Observemos algunos detalles de nuestros antepasados animales antes de ofrecer y volver al tema que nos compete.
En los inicios de la especie animal lo más precario que aparece es la célula, en el mar, allí sola y desvalida, sin otro más que su yo inexistente y con cientos de sus congéneres alrededor; cada una experta en nada y apta para nada, es de esperar que si no buscaba inexplicablemente una forma superior de alianza con sus vecinas ese soplo vital habría llegado hasta allí y hoy ya no nos ocuparía la nada en nada y que esta vez me perdone el padre del nadaísmo. De alguna manera, sin saberse cómo ni por qué, las células encontraron la forma de agruparse en células más complejas llamadas eucariotas y empezaron un largo camino de especialización que las llevó a fabricarse a sí mismas la comida y cada vez más, hubo agrupaciones de esas agrupaciones para llegar a un ser vivo, en principio complejo, aunque no fuese más que una masa informe capaz de recoger anhídrido carbónico en abundancia para realizar los procesos por los que se determina, aún hoy día, a los seres vivos: nacer, crecer, reproducirse y morir. Tal es la teoría de los Coacervatos de Oparin, es decir, de los grupos de moléculas proteicas. No es importante para nuestro estudio cómo estas eucariotas evolucionaron hasta llenar el espacio de oxígeno y en simbiosis con otros organismos dieron a luz la diversidad de aquel entonces. Fue mucho más adelante que los peces organizados en cardúmenes decidieron sin voluntad propia abandonar el mar, tal vez por un proceso de retroceso en los océanos o por una sequía inestimable que los obligó a retirarse de su elemento natural para buscarse un nuevo elemento natural, sin demasiadas competencias o mejor dotado de alimento. Este proceso no pudo haber sido emprendido por un solo individuo, se necesitó entonces otra vez, de la asociación para la conquista de la tierra. Ya en la tierra, con amplias diversidades, notamos la separación de las especies en géneros diversos, pero en todas y cada una podemos observar esta asociación primaria de la que hemos estado hablando a lo largo de todo el capítulo: Los peces en cardúmenes y los perros en jaurías, las abejas en enjambre y las termitas en colmenas; la manada siempre está presente para cumplir a cabalidad la función de preservar la vida del grupo y proyectarlo a generaciones venideras.
Observemos a las manadas de mamíferos en los que resalta el macho o la hembra alfa, único con capacidad para procrearse, título ganado a la fuerza y que durará solo el tiempo necesario para una o dos generaciones antes de que un macho o una hembra más apta y fuerte ocupe su lugar.
Así mismo se encauzó la lucha humana por la supervivencia, los individuos de la misma especie, aquellos con rasgos y gustos similares se agruparon y estos más que aquellos sobrevivieron, adaptándose al medio hostil que habitaban.
Al final no es necesario pensar demasiado sobre cual tribu de prehomÍnidos se adaptó mejor, tan bien lo pudo haber hecho el affarensis como el Bosei o el ramapitecus. Cualquiera de ellos que lo hubiese hecho solamente pudo haber dado como resultado otro eslabón más de la cadena: el homo sappiens. Me explico: la evolución tiene una directriz y aunque pueda ser alterada o trunca, los individuos adaptados terminaran por llegar a la premeta a entregar la estafeta.
Es importante anotar antes de nuestra conclusión capitular, que J. Lacan observa: “el psicoanálisis muestra –no demuestra- que la psicología humana pertenece a otra dimensión” esto es, a una dimensión diferente a la animal, no lo tomaremos como un punto a nuestro favor.

Basaremos pues la existencia del ser humano en un factor decisivo inherente a la supervivencia y le llamaremos el factor de asociación y para no desafinar en el camino y en el intento, emplearemos una mitología alterna, la de los eslavos. Le llamaremos el factor Mimir, recordando la leyenda de la asociación entre los Vanes y los Ases, los cuales, para acabar con las disputas escupieron en un vaso para sellar el pacto de no agresión, vaso del cual, más adelante, aparecería el sabio Mimir.


domingo, 19 de junio de 2016

Efecto tribu capítulo III

III






Pero demos por caso un nuevo factor, digamos, aunque suene a profano, que Freud se equivocó cuando basó toda la moderna teoría de la psicoanálisis en la superación de complejos sexuales nombrados con una cosmología grecorromana. Sentemos precedentes para esto. El insigne Euclides, hace unos dos mil quinientos años, con base en observaciones y con una gran cantidad de tiempo libre, instauró una geometría a la que aún hoy día rendimos culto y nos resulta agradable y hasta nos permite con sus cálculos entrever algunas cosas que se escaparían sin su ayuda. Por 25 siglos esto ha sido tomado como verdadero y aunque nadie ha podido probar los postulados básicos en su totalidad, se acepta por el poder resolutorio de sus argumentos. En el siglo pasado hicieron su aparición nuevas teorías que aunque no descartaban la de Euclides empezaron a mostrar otros caminos: así B.B. Mandelbrot con su geometría fractal nos da una nueva y más amplia explicación del mundo; Lobachevski hace su parte con la geometría elíptica donde las paralelas se cortan en alguna parte, hecho que se opone a la de Euclides sin contradecirla; existe también una geometría curva, que se adapta más a la de la tierra y se explica con las geodésicas. Y no podemos desconocer la geometría hiperbólica de Riemman aparecida en 1868.  Aún muchas más geometrías han hecho su aparición en el  siglo pasado, como una nueva manera de explicar fenómenos que aún no entendíamos. Ahora podemos ver claro, si Freud hizo un hallazgo y lo interpretó desde el sexo, aún si no fuese una ciencia en pañales podría ser ampliada y revisada hasta tal punto que dentro de dos mil quinientos años -si la raza humana no ha logrado el cometido de auto destruirse- nos parecerá irrisorio que en el siglo XXI o antes, en el mismísimo y nunca bien ponderado siglo XX, nadie halla refutado o ampliado las teorías del padre del psicoanálisis sino en el sentido en que éste les dio, que fue precisamente, el sexual. Hasta aquí quedan perfectamente explicadas todas las anomalías y desordenes que sufre el ser humano. Que es megalómano, mitómano, anoréxico, bulímico   se burla del incesto y necesariamente es un neurótico; Que es maníaco depresivo, psicópata, paranoico o esquizofrénico: forcluyó el Edipo sin atravezarlo y es psicótico; voyeurista, escátofilico o posee alguna parafilia entonces no reprime el incesto y juega a una doble negación y es, en definitiva, perverso. Hasta aquí espero no haber sido demasiado irreverente y también espero no haber pecado demasiado por ignorancia con las teorías del padre y maestro de la psicoanálisis.



viernes, 17 de junio de 2016

Efecto tribu capítulo II

II






Hemos tenido que escapar por despecho de la tribu en cuestión y aún no analizamos las razones que nos llevan a formar parte de aquellas. El adolescente se encuentra en una etapa de su vida en la que está tratando de definir sus posturas; los cambios en su cuerpo se han hecho evidentes o se están haciendo y ya no pertenece, ni quiere pertenecer, a la de su predecesor. Ya no acepta ser tratado como un niño. Tampoco acepta, ni pertenece a ese otro estado de madurez, no quiere ser adulto y tampoco abandonar completamente la niñez. Es necesario, aunque no lo sepa, que aclare sus entes psicológicos, que resuelva su Edipo y evolucione la ley del padre. Sus caracteres cambiantes no le permiten permanecer inmóvil y evoluciona en el espacio; busca su ideal puesto en los otros individuos y de esa manera accede a una búsqueda intensa que le ofrece, en los patrones de comportamiento, la familia casual. La familia buscada opera como un ente de transición entre las etapas. Es el medio del acoplamiento y como habíamos dicho, en ella, se opera la misma escuela comportacional que en la familia.
Deberíamos decir que, sí fue la necesidad y el instinto de supervivencia la que agrupó al ser humano en proporciones suficientes para escapar de los peligros y procurarse el alimento, llevando consigo el detrimento sexual. Fue ese mismo instinto el que lo reprimió en cuanto al sexo, ya que, debió saltar de algún modo, de la simple manada en la que los derechos sexuales eran exclusivos del miembro más inteligente al sistema en el que los derechos se repartían “por igual”. Inteligencia comprendida por factores muy diferentes a los examinados hoy, es decir, facilidad de caza y consecución de alimentos, utilidad en la tribu, resolución de problemas menores e innovaciones dentro de la misma tribu, como usar una piedra para romper los huesos y extraer la preciada médula inaprovechada por los demás animales. Estos derechos deben aparecer más extendidos en la nueva tribu, cada uno con más deberes que derechos, pero cada uno con el derecho de cubrir sus necesidades sexuales, latentes siempre.
Nótese mi reíntegro a la adolescencia, pero aclárese que las tribus, por más variadas que sean, se encuentran en diferentes edades y etapas del desarrollo psíquico y sólo delimito mi espacio muestral para ofrecer el panorama de la instauración de la tribu, que, por lo general, se mantiene incólume al pasar el tiempo. Si no en firme actividad, en feliz recuerdo.


domingo, 12 de junio de 2016

Efecto tribu introducción

INTRODUCCIÓN 



Han pasado los tiempos en que el hombre debió sentirse solo en el despertar del desierto y en la cueva obscura de la edad paleolítica; los días del hombre de antaño en que pudo ser o no ser ya han pasado; nuestra civilización ha dejado huellas que serán o no, vistas por seres de otros mundos –si es que los hay- para que de esas huellas deduzcan nuestro pensar y nuestra forma de actuar, la cultura y la ciencia; tenemos un idioma y una escritura propias en las que sin mucho esfuerzo otras culturas civilizadas pueden leer ese pasado. En nuestro contexto grandes hombres han desentrañado la particular forma de vida que es el mono desnudo con los solos rastros que este dejó: huesos, fósiles, en fin; se le ha despellejado y desarticulado para que la ciencia pueda, con algunas limitaciones, repararlo. El farmaceuta puede recetar algunos medicamentos en pos de unos síntomas y el cirujano, con hábiles cortes, puede “reparar” lo “descompuesto.” Todos estos avances han sido posibles, gracias al esfuerzo de muchos y hoy, sin más, podemos decir que el cuerpo humano no entraña demasiados secretos, ni aún en su genoma o su proteoma, estudiados de cerca desde la última década del siglo XX. El soma ha sido prácticamente develado, aunque la piedra filosofal de la inmortalidad no haya sido descubierta. El factor psique ha sido vastamente estudiado y cada vez sabemos más de la manera como interiorizamos la ley y como interactúan nuestros entes psicológicos para dar como resultado al hombre que cada uno es; con sus amarguras, felicidades, frustraciones y deseos. Freud, Jung y una larga lista de psicoanalistas han desvelado  al ser, al sujeto y correría con suerte si en mi vasta ignorancia le atinara a un suceso no estudiado; pero es gracias a esa ignorancia que mi propósito se encamina hacía la observancia de la regla, en los individuos, de unirse por tribus y familias, por grupos de ideas iguales o por “parentescos” creados bajo la categoría de la secta.
Empezaremos como Freud a hurgar en los rastros dejados por el hombre para dilucidar tan singular comportamiento sin dejar de lado a nuestros eruditos reconocidos. Viajaremos al mundo prehistórico e indagaremos en la vida de otros animales para reconocer esa actitud, ese instinto de supervivencia que se convierte en objeto de estudio. Es posible que haya ya cometido muchos errores, pero debo enmendar por lo menos el de haberle llamado instinto, porque peco de imparcial, llamando instinto a mi objeto de estudio, sin haberlo determinado. Llamémosle simplemente “el hecho” y sin más empecemos por lo primero.




Efecto tribu capítulo I

I



En primer lugar, deberíamos haber delimitado nuestro tema a la adolescencia, pero como aquella no está supeditada a una edad específica, sino a una cantidad de fenómenos que mellarán de alguna forma el comportamiento del individuo en los estadios siguientes, ampliaremos nuestro campo de estudio y solamente hablaremos de “el sujeto.” En segundo lugar debemos comenzar por explicar de que se trata este fenómeno que hemos llamado “efecto tribu.” Con el correr de los tiempos nada raro nos parece que los seres humanos se junten de acuerdo a sus edades, por ejemplo: los ancianos con los ancianos y los niños con los niños; mal visto está que un adolescente salga de fiesta con un amigo suyo que le supera con creces la edad; excepto que este sea pariente suyo; mal queda si una mujer entrada en años -como diría mi amigo Gonzalo: “Una de esas que es virgen y mártir por cuestiones de fealdad y senectud”- salga de la mano con el vecino de enfrente que apenas si está en la etapa en la que el “hombre es un pecado mortal solitario” frase que empleaba Fernando González para referirse al adolescente. Ya la sociedad se ha apropiado de los términos clínicos para definir a aquellas personas pues sufren de paidofilia y gerontofilia, aunque quede mejor sufrir de “púberfilia.” No debemos alargarnos con ejemplos porque ya oigo a mis interlocutores haciendo moción de suficiente aclaración. En la adolescencia, tanto como en la pubertad y aún en etapas más avanzadas, el hombre se recoge por géneros; están los beisbolistas y los artistas marciales; las amas de casa y los fanáticos de tal o cual cosa; pero no es a ese comportamiento natural de compartir con aquellos con los que se convive diariamente por cuestiones de gusto, sino a la identificación con dichos gustos. Metámonos más adentro en un sistema abierto al estudio y ubiquémonos en una calle central de apartamentos, nada fuera de lo normal –Una plaza, un parque, una iglesia y un hospital diría Camus- observemos las esquinas y allí veremos a la hora correcta lo que hemos venido a buscar: Se observa por ejemplo una serie de individuos con vestimentas similares en la parte de atrás de la iglesia; se caracterizan por la ropa; por el peinado, por el andar, por los gustos y por las influencias musicales. No muy lejos de allí se reviste otro centro tribal, en él, las características difieren de las del primer grupo, pero no entre ellos, nuevamente los esquemas de comportamiento están delimitados por algún factor de los antes mencionados, pero hasta el momento no alcanzamos a discernir de que se trata dicho factor. He ahí pues a nuestra tribu y no debemos engañarnos en cuanto a su condición. Similar a aquello de que nadie ve una jauría compuesta por lobos, tigres y dragones de komodo: los rebaños están compuestos de ovejas y las jaurías de fieras, pero sobre la misma condición, es decir, con rasgos en apariencia similares, familiares.
Un lobo es similar a otro lobo, pero una tuátara no aprenderá a ser lobo para identificarse con los lobos. De aquí debemos deducir que es necesario un factor aprendido previamente para elegir la manada en la que se asentará el individuo. Porque no podemos decir en aquellas observaciones del parque, que aquellos muchachos se identifiquen  por las vestimentas; se identifican por otros procesos mentales, y luego la aceptación del gusto musical o la vestimenta aparece como una confirmación de haber aceptado las reglas de la manada. Es aquí donde comienza el análisis escabroso de la aceptación de la ley. Los jóvenes escapan a los controles de la ley del padre; encontrando una ley substituta, mantenida por el líder, en la que ellos a su vez serán sucesores. Reemplaza la familia genética por una familia casual, familia que le permite algunos desmanes, pero que a su vez le impone unas restricciones.