Me permito especificar lo que se sabe acerca de este ítem tan fracasado en la humanidad y para ello tenemos que empezar como dijera Cicerón, definiendo la materia para acapararla y centrarnos en ella. La inteligencia parece definirse como la capacidad de procurarse lo necesario para vivir o sobrevivir. Así podemos resumir en ella un conjunto de habilidades. Un árbol es inteligente porque se alimenta y sus habilidades son las de poder absorber los nutrientes del suelo y convertir la energía del sol. Una lombriz de tierra es inteligente porque puede alimentarse de materia orgánica. Esa medida de inteligencia no es la que buscamos los humanos que andamos siempre en competencia. Necesitamos una escala diferente y unas habilidades diferentes. Un examen de cociente intelectual (error es llamarlo coeficiente, ya que es el resultado de la edad mental y su edad cronológica y no un parámetro de multiplicación) mide ciertas habilidades, el procesamiento lógico matemático, la habilidad lingüística, la velocidad de procesamiento, el comportamiento ante una problema. Si dichas habilidades pudiera preguntarlas un primate, es absolutamente probable que nuestros indicadores de inteligencia quedasen muy por debajo de la media. Si así seguimos no olviden que debería ser entre 85 y 115, siendo la media 100. Una rápida revisión de la escala podría ser de mucha ayuda. Eso no resuelve lo que es la inteligencia, pero si resuelve lo que quiere preguntar el primate humano; este quiere averiguar por capacidades de discernimiento y comprensión que son útiles socialmente y que permiten un rango de adaptabilidad "amplio". Estemos muy claros que el ser humano mide su tipo de inteligencia y que para un león seríamos extremadamente inhábiles o por lo menos estaríamos en la escala de retraso leve por no poder acechar a una presa, desgarrarla y consumirla. La inteligencia humana trata de valorar la capacidad de resolver una situación, no de si sabe o no una determinada fórmula o ecuación, sino la capacidad de abstracción en cuanto al mismo; al ofrecer una situación problémica, plantea también la necesidad de desenmarañar el entramado lingüístico y allí valora la misma. ¿Y las demás pretendidas inteligencias? Algunas personas desarrollan capacidades especiales: Un músico capaz de tocar con las cuerdas al derecho y al revés, capaz de hacer acordes con la derecha y con la izquierda y de rasgar -me refiero, obvio, a una guitarra- con derecha y con izquierda con total naturalidad, ha desarrollado habilidades excepcionales en cuanto a inteligencia espacial y corporal e incluso interpersonal, reconoceremos su superioridad en cuanto a tal, pero, ¿es eso una inteligencia como las primeras? No dudo yo que con astucia y manejo del lenguaje podemos engañar a otras especies y a la nuestra propia a fin de sobrevivir; pero dudo que la destreza de tocar tambor, arrojar los maderos al aire y ser más veloz en la sincronía o hacer compases más veloces y contratiempos, a no ser en casos tremendamente especiales, colabore en el arte de sobrevivir -aseguro que las facultades de atrapar, lanzar, saber construir le eran más útiles al ser humano que manejar un plectro- Lo mismo que decir de la inteligencia intrapersonal, la naturalista y hasta la espacial. No es necesario adivinar que si alguna de estas es usada en el campo de "sobrevivir" debe ser catalogada como inteligencia humana, pero si no es así, debemos simplemente catalogarla como un tipo de inteligencia sin utilidad precisa de supervivencia. Un análisis rápido nos nuestra que hacemos uso de todas ellas en nuestro entorno cotidiano. Ritmo al caminar, manejo del entorno al hacerlo (espacial y corporal) e incluso la seguridad de los pasos y el manejo de ciertas expresiones corporales nos pueden hablar de su inteligencia intrapersonal. Y no cansado puedo concluir que si liberamos al simio social en la jungla, son pocos los que podrán mostrar la tal llamada inteligencia, así que lo que se mide hoy día, ya no es esa capacidad de sobrevivir, sino parámetros arbitrarios que determinan si un ser humano puede o está capacitado para vivir en el entorno que el mismo ser humano se ha procurado. Concluyo, inteligencia es un término social muy diferente al que emplea la humanidad, que llama inteligente a un perro que carga su cuerda, en ese sentido, la humanidad es extremadamente inteligente. La inteligencia infiere capacidad de comprensión y, como es tan escasa tal habilidad, en ese sentido la humanidad es retrasada mental. Si existe tal cosa como inteligencias múltiples, los seres humanos las poseen por regla general ajustadas a los parámetros de mínimas y, desarrollarlas a un grado de máximas, no superan, ni por cerca, la inteligencia lingüística y lógico matemática que permiten resolver y ejecutar en el acto.
domingo, 30 de octubre de 2016
viernes, 21 de octubre de 2016
El rito y su aparición
Encontrándome en unas fiestas de pueblo, chicos y chicas se arrojaban por una pendiente de poco más de 15° en destartalados carros de balineras o rodillos, rodamientos si quieren y rulemanes para que aprendan una palabra nueva, y alguien me retó a hacerlo, a lanzarme en esos aparatos que a veces terminaban estrellados contra un andén y con sus pasajeros magullados. La posibilidad de morir es escasa, e incluso la de accidentarse. Estuvimos allí 5 horas y sólo vimos un volcamiento y dos o tres estrellones que no terminaron en nada o sólo en rasguños y quemaduras producidas por el asfalto. Mí actitud no fue de asumir el reto, sino de explicarlo. ¿Por qué la gente se lanza en esos carros? el riesgo de muerte es casi cero y la adrenalina de los que bajan se aumenta en la proporción de la novedad y por consecuencia, disminuye con la repetición. No deja de existir un cierto riesgo proveniente del desgate de los "carros" y la probabilidad de acercarse demasiado a otro "vehículo" o perder el control, pero, ¿Qué les obliga? El rito se confunde en los albores de la humanidad, los animales recurren a los ritos, es de esperarse que si una determinada acción me produjo un resultado, lo repita hasta que dicha acción pierda el sentido o pueda explicarse: El perro se sienta frente a un comensal y le mira atento, produce como efecto que el comensal le alimente: Rito de mendigar. Una avutarda infla su garganta o eleva su cresta para que una hembra lo siga: Rito de conquista antes del apareamiento... ¿De dónde surge el rito? La especie humana parece tener una parte del cerebro dedicada a observar casualidades y azares para convertirlos en ritos. El enterramiento y las creencias son los mayores ritos humanos. las creencias en seres con más poder y decisión se ven en sus ideas de explicar como resultó el mundo y como nacieron los humanos, todos involucran creencias que no pueden ser demostradas o que parten del animismo y la magia y los demás ritos se podrían explicar desde allí. La búsqueda de adrenalina es una explicación sencilla, pero a mi modo de ver todo tiene que ver con la procreación, el paso de la niñez a la adultez y el mostrarse como el pavo real, exhibiendo la capacidad de enfrentar "riesgos". Hay culturas que hacen saltar a sus adolescentes sobre reses o ponerse en las manos hormigas bala, dormir en la selva por tres días o sobrevivir a verdaderas pruebas de valor. Lanzarse por una pendiente en una llanta o en carros precarios es un motivo de orgullo y satisfacción como lo repiten quienes lo hacen: "Yo me lancé... Me raspé acá y acá... casi me parto una pierna... esta cicatriz..." Que esas cosas las hagan los jóvenes es una declaración de juventud, de fuerza, de osadía e incluso un poco, sino mucho, de candidez y una declaración: "somos jóvenes, hacemos locuras porque no nos da miedo". Me gustaría decir que comparto tales ritos, tal vez, si fuera joven, pero, ya no hay nada que demostrar y los ritos quedan para los chiquillos y para la gente que aún debe madurar. Los ritos y rituales se explican pues como un modelo evolutivo. El cazador se hacía hombre al cazar su primera presa, lo que le hacía atractivo a la tribu, la mujer se volvía hembra al llegar la menarquía. Hoy ya no hay caza y esos ritos son sus suscedáneos.
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