viernes, 15 de mayo de 2015

Sobre el orgullo racional

Es mejor definir la palabreja para que entremos en calor, el orgullo es un exceso de valoración por el cual un ente se cree superior a los demás, deben subrayar ese superior a los demás; también es un sentimiento de satisfacción por algo bien hecho. No subrayemos nada. Yo mismo agregaría que un amigo me recordó que la vanidad era creerse bello y el orgullo estar seguro de ello, sólo comentaba. La verdad es otra. ¿De qué se sentían orgullosos nuestros ancestros? de Sobrevivir, de haber cazado una presa, de encontrar comida, refugio, protección... Hoy día hay quien se siente orgulloso de tener hermanos, padres, amigos... maquinación cerebral puesto que creemos que son buenos porque no tenemos con que comparar. Si a mi me preguntan, yo preferiría ser hijo de Donald Trump o de Sylvester Stallone. Nos enorgullecemos de "hacer lo correcto" pero ese "hacer lo correcto" incluye, votar por el que nos subió el sueldo, por el mejor equipo de fútbol, por el marcador de un partido que, por azar acertamos; nos sentimos orgullosos de escuchar la música que elegimos y los libros que leemos, de la ropa que compramos, del vehículo que elegimos; de nuestra compañera o compañero, de aguantar más que el otro -esto en cualquier cosa, el modelo evolutivo de competencia es absoluto, siempre buscamos ganar porque la recompensa evolutiva es enorgullecedora y atrae al sexo opuesto de la misma especie-  Nos enorgullecemos de terminar nuestros estudios y de tener un trabajo que, minimamente, nos gusta y nos da para vivir -Yo he visto los que se quejan que son muchos, pero sé de los que dicen, me encanta mi trabajo y me pagan por ello, y esto último lo he escuchado hasta de una prostituta, sin dejar de lado a taxistas, vendedores ambulantes y políticos de toda clase- Si miramos la recompensa obtenida por nuestros "orgullos" no hay nada de que quejarse, aparte de la conquista y la liberación de endorfinas por hacer lo que hace "la mayoría", la satisfacción de no habernos "equivocado" -la verdad es que una manera de sobrevivir es pensar que nunca nos hemos equivocado; he  puesto de manifiesto que el ideal de belleza de la humanidad es lo que ve en el espejo, sino, la tasa de suicidios subiría terriblemente- Suficientes ventajas del orgullo para aceptarlo de manera evolutiva. Mis aperos en contra de los orgullos estúpidos, no debería ponerlos de manifiesto en este blog, porque no lo hice para ello; pero de esto es de lo que yo me siento orgulloso, de diatribar de tanto idiota: A mi me enorgullece crear, las cosas que otro crea, si valen la pena me llaman la atención, pero sólo son trampolín para continuar en mi proceso creador. A mí me enorgullece participar en un torneo, sudar y lograr o no lograr, lo que juegan otros, apenas si me parece una entretención para pendejos sedentarios. ¿Me enorgullece mí prole? el único aporte mío se conminó a un único espermatozoide. ¿Lo que como o elijo? No existe la tal libertad de elección, tenés que escoger entre las cosas que otros hicieron. ¿De acertar en una competencia o marcador? nunca, esas pequeñeces no llenan mí espíritu y, por el contrario, me hacen sentir lejos de la terrible masa. ¿De haber votado por el personaje correcto? Eso no se logra sino cuando el personaje en cuestión nos paga para que nos quedemos callados ante su tiranía y yo no recibo dinero de tiranos. ¿De la nacionalidad? Vaya orgullo tiránico, ya dije que prefiero ser extranjero en una tierra extranjera, donde por lo menos seré tratado como extranjero, siéndolo. ¿De mi raza? nunca me habrán visto más asqueado que cuando nos autodenominamos humanos, negros, zambos, indios, arios....toda una porquería evolucionada de un simio, que no alcanza a valer lo que uno sólo de nuestros simios... Somos humanos, peor porquería no podríamos ser.

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