domingo, 19 de noviembre de 2017

El hombre y la mujer II

Ahora tratado el caso y alardeando de ciencia, la igualdad que compartimos hombres y mujeres en cuanto a especie se debe a que poseemos las mismas características generales: cuatro extremidades, tronco, columna vertebral, cabeza y en general la misma distribución equitativa: todos tenemos un corazón con cuatro cavidades, dos lóbulos hepáticos, dos cerebrales y cinco pulmonares, veinte dedos, dos riñones, un estómago e intestinos. En ese caso somos perfectamente iguales, a no ser que en la parte exterior se fijen en ese apéndice, un poco más alargado en el hombre y en la mujer la cavidad que ocupa el espacio donde otro lleva un par de bolsas. Salve por eso somos iguales. Pero si hay una percepción diferente en cuanto a la calidad de las mismas partes. Es verdad que tenemos los mismos músculos, pero no la misma calidad de fibras musculares, hasta en un ejemplar de color negro, esa diferencia es notoria, la diferencia entre las fibras rápidas y fibras lentas en el desempeño muscular es determinante en el resultado. Así podemos observar como las diferencias en los retos deportivos entre hombres y mujeres es, y es un decir, enorme, aunque sea de menos de un segundo. Tales diferencias pueden deberse al desarrollo que cada individuo le dio a su historia y podríamos estar más cerca que nunca de estar emparejando tal situación, sobre todo porque las mujeres quieren que se les deje de tratar como tales o que se les de derechos de igualdad -si sólo hubiera un género en cada categoría, dudo mucho que las mujeres figuraran entre las campeonas o, su aparición en ellas sería estrictamente escasa- y derechos de conquista y... Hombres y mujeres desarrollamos una psicología diferente y unas habilidades diferentes. Una mirada rápida a una ciencia tan vaga como la psicología -perdón por opinar, pero saben bien la definición de ciencia y la psicología no lo es. La física puede predecir la gravedad donde haya objetos con masa y lo hace de manera radiante. la psicología dice que si uno maltrata animales o se orina en la cama "puede" convertirse en psicópata- nos permitirá encontrar emotividades en las féminas que no son de mucha aparición en los machos y una forma de complacencia totalmente diferente. La de ella basada en el afecto, la de él en la satisfacción; el desarrollo de características distintas a la hora del lenguaje, la mujer es más expresiva y el hombre más parco, incluso el orden y disciplina es un atributo femenino que es más escaso en el hombre; el hombre es práctico y lógico en mayor proporción que las damas y aparece que el núcleo donde reside el impulso sexual (área pre óptica media APM) es 2,5 veces más grande en uno, y así, vamos conjeturando que nuestra igualdad es más que fingida. A nivel hormonal no funcionamos con las mismas sustancias (progesterona, testosterona) y nuestros cromosomas tienen una pequeña diferencia (X e Y), incluso es de recordar que los hombres no tienen etapa de estro definida y no ovulan. No podemos hablar de gustos, ni de tendencias o impulsos, pero bien claro está que no son los mismos. No es una defensa ni un ataque, es un análisis. No somos iguales en ciertos términos y por eso las diferencias nos son tan agradables; esto no es un debate sobre el derecho y creo firmemente que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, pero sin llevarlo a extremos podremos mediar para que las diferencias básicas no se extingan y los derechos sean más equitativos.

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