viernes, 23 de junio de 2017

Volición

Turno para la voluntad. No pretendo entrar en controversia sino mostrar la manera como ha actuado la voluntad y como actúa en la actualidad y nada tiene que ver esto con un desarrollo filosófico de la existencia o de la voluntad. No es pues, la voluntad de levantarme de una silla o de mover una mano, que si mis músculos están bien podrán hacerlo a voluntad del cerebro, pero tampoco se trata de si cada acto requiere de una orden de decidirse porque la cosa se va ad infinitum ya que se requiere además una orden para decidir decidirse y así. La voluntad aparece en la humanidad ya desarrollada y 200 mil años son un apéndice de toda voluntad. Yo escribo porque quiero y puedo, es mi voluntad. Yo le dejo a mis hijos un legado de ideas, es mi voluntad. Yo tengo la voluntad de ayudar en algo al pensamiento humano. Mis pulmones y músculo cardíaco trabajan aún en contra de mi voluntad. Pero la voluntad como ejercicio, como instinto, tiene que ser vista evolutivamente. La humanidad no se desarrolló por voluntad, lo hizo por instinto y a ese instinto no se le puede llamar voluntad. Lo que nos ayudó en las selvas fue huir de los predadores, eso no es voluntad; Lo que provocó nuestra expansión fue tratar de hallar sitios mejores para vivir, huir de los hielos, no era curiosidad, no era voluntad, era simplemente instinto de supervivencia. Lo que provocó que el homo evolucionara en erectus y habilis no fue voluntad, fue necesidad, adaptación, defensa, instinto. Lo que hace que la humanidad se multiplique no es voluntad, de nuevo es instinto. hoy el sexo es por voluntad y a voluntad, en los animales ─somos bestias─ es un impulso, bien camuflajeado por la evolución en términos de dopaminas y pseudo recompensas. Lo que logra mantener la raza humana en el pináculo alimenticio y del poder, no es la voluntad, es su expansión en el globo. Suficiente ilustración. Lo que llamamos voluntad, es la expresión de la propia conciencia en cuanto a lo que queremos o no queremos hacer, en cuanto al deseo, ¿en cuanto a cultura? ¿en cuanto a entorno? Hasta ahí llegó la voluntad que está limitada por todos los escenarios posibles, cultura, raza, población, educación, entorno. ¿Decidir "si" o "no" como plantea Savater? ¿Qué clase de voluntad es esa tan limitada? ¿Decidir rezar? ¿Decidir el tipo de mujer que te gusta? ¿Decidir a que dios rezar o que música escuchar? Eso no es voluntad, es el ejercicio de libertad que propone el entorno, la voluntad está dentro de la lógica, no eliges ir al baño sin que aparezca el deseo, pero si hay una enfermedad por medio, la voluntad ya no parece tan voluntad y en un mundo "civilizado" donde los medios y las modas te imponen la voluntad de decidir que usar o que "desear" la voluntad es cada vez más escasa. Dejemos ahí. No es mi columna de improperios. La voluntad entendida como ejecución del deseo no aparece en la humanidad hasta después de adormilados sus instintos, en los que, sin una pulsión demasiado fuerte hacía la "lógica", busca una manera de realizarse y sentirse en la plenitud de su evolución y le llama a tal recurso "voluntad". Tengo la voluntad de no tener sexo, la voluntad de no alimentarme, la voluntad de no hablar con nadie, la voluntad de acabar con mi existencia, la voluntad de dejarme morir, de no beber, pero la del instinto casi siempre es más fuerte. Voluntad, es un término para referirme a deseos y a escogencias, que aunque ya vimos no son tan "libres" como pudiéramos pensar, implican un grado de elección que parece personal, pero sabemos también que el equipo que quieres no es precisamente porque lo elegiste, que la religión que profesas no te dio otra elección, que la manera de aceptar el paso de la juventud a la adultez es la manera de tus padres, que tus hijos y familia fueron necesariamente los de tu entorno y a veces, hasta los que, en alguna forma se parecen a ti. ¿cuántas cosas queremos de manera intencionada? ¿cuáles de ellas realmente han sido planteadas por nuestra mente? La intención de adelgazar no es más que la impronta dejada por la estética reclamada socialmente. La der wille zur macht  Nietzschiana ─entendida literalmente─ no es otra cosa que el camino que se traza el alfa para alimentar el ego. La voluntad santa de Kant dominada por la razón se parece más al instinto. La desobediencia civil de Thoreau, es un llamado a no dejarse pisotear provocado también por el instinto. La cosa en sí Schopenhaueriana denominada esencia misma no es esencia ni es nada porque el único camino posible de una "cultura" es el recorrido del sendero hasta el final del camino. Y, tal camino no es diferente al de otras especies, aunque la voluntad hilada con la razón parece llevarnos por un camino diferente, no hay tal. Me disculpo por meterme con la filosofía occidental. Dejando ahí del todo, queda así planteada la voluntad.

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