Pensar en que momento aparece la barba es una osadía a la que me atrevo porque dudo que alguien estudie tal cosa, aunque hay estudios sobre la barba. Es obvio que si hablamos de evolución, aceptamos una teoría evolutiva que nos pone en el mismo árbol genealógico que los simios y chimpancés y la barba aparece, cuando desaparece el pelo, antes se llamaba pelo en todas partes del cuerpo, pero al perder nuestro ropaje de pelo -algunos aún no lo hemos perdido del todo, lo que demuestra nuestra ascendencia- empezamos a llamar a esos resquicios de pelo, de diferentes maneras y eso ocurre, tal vez un poco antes del sapíens sapiens. Ya el sapiens, en palabras de Desmond Morris, es un "mono desnudo" y dudo que alguien se rasurara en aquella época. Esa pelambrera nacida en la barbilla, debió convertirse en símbolo de hombría porque sólo le crecía a los machos testosteronudos y desde allí la selección artificial se encargo de que cada vez los hombres tuvieran más y las mujeres menos. Camuflaje de caza, protección solar, apariencia de mayor tamaño para desanimar a otros machos... Por algo se exhibían esos penachos invertidos como muestra de virilidad y atractivo y la barba denotaba hombría. Tener poco pelo o no tenerlo, ya fuese en la barbilla, en el pecho o en las partes pudendas, era un símbolo de falta de madurez, Así que exhibir aquellas vellosidades era, definitivamente, un punto a favor de la conquista del ser del otro género. (Hoy día, si hemos de ser claros, se considera una falta de higiene, un descuido personal o un hippie fuera de época). Las incipientes armas de filo, diríamos que eran inútiles o casi inútiles, contra el vello facial y como no estorbaba -quien haya tenido barba larga puede asegurar lo contrario- no había quien la quisiese retirar, aunque no falte el metro sexual o la Coco Chanel que tome la decisión de arrancarse esos pelos por la fuerza o con algún método chamánico. No debemos olvidar las plagas que proliferan en el pelo y el hombre no es la excepción, así que en algún momento hizo uso de sus herramientas para atentar contra su quijada. Los animales hacen un estudio cuidadoso y se aplican gusanos milpies con toxinas que matan a esos bichos o se restriegan en el barro para evitar los molestos mosquitos. De allí pudo surgir la práctica de la depilación y el afeitado, usando capas de barro puede perderse una capa capilar levemente y usando rocas abrasivas también. No dudo de tal práctica por higiene y no nos asombran nuestros Nukak Maku en cuyos miembros la práctica de la depilación es un hábito de higiene que la selva exige. Aparecido el bronce y el hierro se logran avances en el rasurado, pero aún es penoso e impráctico, aunque hacen su agosto los vendedores de pócimas o ungüentos depilatorios y chamanes de turno. La barba fue símbolo de estatus y leyendas cuentan que se cobraba con barbero en mano, es decir, si no paga, le quitamos su hombría -la barba- y las clases de fisiognomia aducen que un hombre cuya barbilla no es prominente se ve "pusilánime", pero la barba puede cubrir tal defecto, mostrando gallardía y tal fenómeno impreso en nuestros cerebros se debe a que vimos "gallardo" al hombre con barba. Quede pues que de todo el pelo que perdimos nos quedó alguno al que le dimos el nombre de barba.
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